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VISTAZO

1. El medio físico

1.1. Localización

La localidad de Horcajo de los Montes, está situada entre los límites provinciales de Ciudad Real, Toledo y Badajoz. Enmarcado al Norte por la Comarca de la Jara, al Sur por los Montes de Ciudad Real, al Oeste por la Comarca Extremeña de la Siberia y al Este por la parte oriental de los Montes de Toledo y por la Mancha. Está situada en el extremo Sur - Oeste de los Montes de Toledo, tiene una extensión de 209 km2 ; lo que supone un 8,6 % del total de la superficie de la Mancomunidad Cabañeros ( Alcoba, Arroba, Anchuras, Fontanarejo, Horcajo, Navalpino, Navas de Estena, Puebla de Don Rodrigo, Retuerta del Bullaque y El Robledo.)

1.2. Geomorfología

La Geomorfología de la localidad, es la propia de los Montes de Toledo. Su relieve se encuentra modelado sobre un roquedo muy antiguo y muy consolidado, corresponde a las Eras Arcaicas y Primaria, compuesto principalmente de capas de pizarras y cuarcita fuertemente plegados como fases de las actividades tectónicas remotas, básicamente del Plegamiento Herciniano, que tuvo lugar hace alrededor de 300 millones de años, a finales del Paleozoico. La puesta en resalto, en forma de sierras y macizos, es debido al vaciamiento por la erosión diferencial de las franjas pizarrosas, más blandas y deleznables que alternan con ellas, da razón de la quebrada y compleja topografía del territorio. El relieve se caracteriza por la presencia de importantes elevaciones topográficas, que en la comarca adquieren disposición alineada de Este a Oeste. Estas orografías obedecen al sustrato rocoso que ha sido plegado, dejando lugar a la elevación de las cuarcitas, que al ser más duras han resistido a la erosión, éstas rocas han quedado en las partes más altas de los relieves, lo que se conoce como "crestones". Debido a su disgregación por los agentes erosivos, los fragmentos se han acumulado en las laderas de éstas sierras dando lugar a depósitos conocidos en toda la comarca como "pedrizas" ó "pedreras". En períodos de fuertes arroyamientos por intensas precipitaciones, se arrastraron materiales fragmentados de roca con material arcilloso que ocupan las zonas más bajas y dan lugar a las partes conocidas como "rañas"; las rañas son acumulaciones de cantos cuarcíticos envueltos en una matriz areno-arcillosa de color rojizo-pardo. Su edad se estima Plio-Pleistocena (finales terciario y principios del cuaternario).

1.3. Hidrografía

Dentro de las formas del relieve, hay que contar con las formas propias de los cursos fluviales cuya red está incluida dentro de la cuenca hidrográfica del Guadiana. Los cursos que tienen su origen en los conjuntos montañosos, se establecen en torno a los ríos Estena, Estomiza y Esterilla; el Estomiza y el Estenilla son tributarios del Estena que es el de mayor longitud y caudal: nace en el interior del Macizo del Rocigalgo a unos 1.300 m de altura, tiene alrededor de 70 km de recorrido, una parte de su recorrido se extiende por el extremo occidental de la cuenca de Retuerta, saliendo de ella tras un cambio de rumbo por una estrecha garganta ( El Boquerón del Estena ). Su propia cuenca supera los 400 km2 y si sumamos los de sus afluentes, se acerca a los 800 km2 considerándose de ésta manera como el río más caudaloso de los Montes de Toledo. Entre los numerosos arroyos y torrentes, que por los accidentes del terreno se forman , podemos citar aparte del Estena el arroyo del Avellanar, afluente de Río Frío, arroyo que divide las Provincias de Ciudad Real con la de Badajoz y que a su vez son afluentes del Estena. Arroyo de las Pesadillas y de la Chorrera, afluentes del arroyo del Rubial ó Corazoncillo - el cual adentrándose en la Provincia de Badajoz desemboca en el Estena, para luego los dos juntos desembocar en el Pantano del Cíjara.

1.4. Climatología

El factor clima constituye, sin duda, unos de los principales condicionantes de la geografía humana y física de una región. Para comentar y describir el clima en la localidad de Horcajo de los Montes, se ha utilizado las mediciones ofrecidas por el Instituto Nacional de Meteorología (INM), de la estación donde aparecen las series pluviométricas y termométricas más completas del período comprendido entre 1.962 - 1.974.

 

ESTACION TERMOPLUVIOMETRICA ESTUDIADA

Localidad Horcajo de los Montes

Longitud 04-39-07 W

Latitud 39-19-35 N

Altitud 582 m

PRECIPITACIÓN TOTAL EN MM.

Años Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
1962   89.8 49.2 104.8
1963 115.8 113.4 42.0 98.0 17.3 31.7 0.0 --- 57.5 24.2 119.3 140.5
1964 7.2 240.8 76.5 23.7 6.8 21.9 0.0 --- 25.0 10.6 38.9 36.1
1965 --- 101.0 92.8 78.3 9.3 21.7 2.4 0.0 28.6 121.0 67.7 31.8
1966 64.5 82.9 0.0 129.6 2.4 29.6 0.0 --- 37.2 114.8 89.0 18.0
1967 82.9 78.5 26.5 23.7 64.8 41.0 0.0 0.0 2.0 65.5 131.3 15.1
1968 --- 197.2 --- 65.8 19.3 39.4 11.9 7.2 228.5 17.9 78.7 20.7
1969 19.9 --- 186.6 40.2 56.7 15.6 3.5 17.2 228.5 9.5 112.2 31.6
1970 262.7 62.9 10.0 9.7 0.0 13.2 12.8 2.3 0.0 0.0 18.2 37.1
1971 102.2 40.6 67.6 112.1 210.7 53.9 0.0 0.2 5.2 23.1 13.7 51.9
1972 46.3 91.9 81.6 45.3 20.5 48.6 18.2 0.0 127.1 157.0 --- ---
1973 --- 3.2 14.7 35.7 53.9 55.4 18.1 14.6 4.8 40.5 0.0 107.3
1974 70.3 48.7 69.9 ---
Media
85.8
96.5
60.7
53.8
42.0
33.8
5.6
6.4
47.4
53.1
66.9
49.0

 

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El medio Físico

El medio Biótico

2. El medio biótico

2.1.- Vegetación:

Hace unos 15 millones de años atrás, cuando el clima era más cálido y húmedo que el de ahora, los bosques dominantes eran de carácter subtropical. Durante el Plioceno la tendencia a la sequedad se acentuó aún más, favoreciendo el desarrollo de especies y razas particularmente adaptadas a un período de sequía prolongado, En éste tiempo, la encina se veía relegada a un papel secundario; Actualmente es un bosque formado básicamente por quercíneas adaptadas al suelo y al clima, continentales y fuertemente contrastadas estacionalmente, propias de la región. Este predominio potencial de las formaciones forestales no es sin embargo absoluto, ya que existen en los Montes de Toledo emplazamientos donde se dan, recubrimientos de matorral, como en ciertos sectores culminantes o determinadas riberas, y superficies en que la colonización vegetal se limita a los liqúenes y musgos con algunas hierbas y matas, como los "riscos" y las "pedreras" cuarcíticas; pero su presencia representa poco en relación con los montes altos de encina, quejigo, alcornoque o rebollo que ocuparon de forma continua el territorio y de los que se mantienen aún en buen estado importantes retazos. El bosque leñoso de hoja coriácea perenne, ocupa los sectores de los piedemontes externos, las laderas de las sierras más bajas y la parte inferior de las vertientes de los macizos de mayor altura y humedad. Estos encinares, presentan un estrato arbustivo oloroso de tipo mediterráneo, constituido por jaras, tomillos, romero, cantueso, etc; dentro del que aparecen coscojas, lentiscos, cornicabras, labiérnagos y acebuches, en las situaciones especialmente cálidas y abrigadas; los pies de enebro en los emplazamientos más fríos y abiertos. En las laderas húmedas y soleadas de las sierras, se desarrollan bosques mixtos de gran riqueza florística, que se combinan especies de hoja persistente. Estas formaciones que se encuentran adaptadas a un ambiente en el que la sequía y la continentalidad se encuentran apreciablemente atenuadas, se caracteriza por la presencia significativa o dominante, junto con la encina, el quejigo y el alcornoque y la existencia de un denso y complejo sotobosque en el que se combinan arbustos mediterráneos con madroños y una amplia gama de brezos. En las laderas frescas y en las altas umbrías, aparecen bosques casi puros de rebollo junto al cual se encuentran fresnos de montaña, mostajos, arces e incluso acebos. En las márgenes de los ríos y arroyos, la vegetación no corresponde propiamente a las condiciones climáticas generales, sino al medio ambiente local excepcionalmente húmedo, fresco y umbrosos de las gargantas y torrenteras. Están formados casi exclusivamente por sauces y fresnos, arces, mostajos, robles tozos, abedules, acebos y tejos; actualmente esta cubierta vegetal sigue ocupando la mayor parte de la superficie de las sierras y macizos. También se han realizado en diversos sectores repoblaciones de coniferas. La vegetación se encuentra relativamente poco alterada. La agricultura ha tenido un papel muy secundario. Los encinares dominan en los piedemontes meridionales y en las zonas más secas de las rañas. Donde la pendiente es poco acusada, están adehesados y con un estrato herbáceo de pastizal. Su cobertura no es alta, pero si lo es su biomasa total, ya que el matorral adquiere buen desarrollo y elevada cobertura, particularmente de Cistaceae (mucho más abundantes que las Ericaceae). El cortejo florístico consta de numerosos arbustos como el madroño , el labiémago, la cornicabra, la madreselva, así como algunos taxones termófilos como el mirto, acebuche y lentisco en lugares soleados y húmedos de los piedemontes. El encinar - quejigar -, se localiza en fondos de valle y laderas de umbría, representando situaciones transicionales hacia el alcornocal. Las comunidades de sustitución de los encinares la forman los jarales con aulaga. Alcornocal: El alcornocal y el encinar comparten el mismo cortejo florístico. Los alcornocales presentan una gran cobertura y considerable altura de los pies arbóreos. Se asienta tanto en situación de umbría como de solana. El alcornocal es un bosque que en los estados mejor conservados presenta gran densidad de arbolado. Acompañan al alcornoque otras especies como el arce de Montpellier, el madroño, el quejigo, el durillo, el labiémago, etc. La primera etapa de sustitución de los alcornocales, es un madroñal con labiémagos. El madroño aparece en forma de "bola" y acompañado de un matorral con gran cobertura integrado de nuevo básicamente por Ericaceae y Cistaceae. En etapas más avanzadas de la degradación se instalan los jaral - brezales. En las umbrías, dominan los brezos (Erica australis y Erica arbórea) y jaras cervunas (Cistus populifolius), mientras que en las solanas se presenta una variante más seca, dominada por Cistus ladanifer, Genista hirsuta y Erica australis. El melojo (Quercus pyrenaica) se localiza en dos situaciones topográficas diferentes. Por una parte, los melojos se instalan en algunos fondos de valle, abiertos y de escasa pendiente. Al aumentar la pendiente y disminuir la humedad, el melojar se enriquece con madroños. Las especies herbáceas del estrato inferior son abundantes, y cabe destacar el helecho. Por encima de los 1.000 m. en exposiciones de umbría, y 1.200 m. en solanas, se encuentran bosques de meloJo o rebollo que no presentan relación alguna con la humedad edáfica.Bosques Riparios: Son muy variados. Pueden adscribirse a las siguientes senes edáficas: - Serie del fresno, corresponden a esta serie las formaciones dominadas por el Fresno y el Sauce, que se localizan en los cauces de los arroyos. El desarrollo del estrato es muy diferente en las distintas localidades donde se presenta, pero de un modo general siempre tienen zarzas, rosas, y algunas trepadoras o lianas. - Serie del abedul: Se restringen a los arroyos serranos occidentales, generalmente de curso permanente. Cabe citar los trampales, en los que se desarrolla un tipo de vegetación calificada como relíctica para los Montes de Toledo. Se trata de brezales de Erica tetralix, típicos de áreas higroturbosas con un clima de carácter atlántico y en los que además de brezo aparecen Myrica gale, Molinea coerulea, Carex paniculata subsp. lusitánica y también poblaciones de Drosera rotundifolia, Sipthorbia europaea, Anagallis tenella, Pinguicula lusitánica y Lobelia urens. Otra unidad presente son los pinares de repoblación, mayoritariamente de pino negral. Constituyen actualmente masas mixtas con encina y rebollo. También de repoblación, aparecen algunos eucaliptares cuya representación es mínima.

2.2.- FAUNA:

Invertebrados:

Desde el origen del hombre, siempre éste ha tenido curiosidad por observar las diferencias tan grandes existentes entre los animales y él. Se han dividido a los invertebrados en amplios conjuntos pudiéndose hablar de celentéreos, anélidos, platelmintos, etc. Pero de todos ellos, los antrópodos "animales con patas articulares", son los más numerosos y evolucionados, e incluyen a los crustáceos, miriápodos, arácnidos e insectos. Entre algunas especies, podemos citar al Tisanuro Lepisma saccharina (Pececillo de plata), los Odonata (Caballitos del diablo, libélulas), Dociostaurus maroccanus (Langosta marroquí), Mantis religiosa. Chinche verde (Nezara viridula), Charexes jasius (Mariposa del madroño). Esfinge de calavera (Acherantia átropos), etc.

Vertebrados:

Ictiofauna: Queda relegada a los ríos y arroyos. Las especies presentes son Anaecypris hispánica ( Jarabugo) únicamente presente en el Estena. Barbus comiza, Barbus microcephalus, Lenciscus pyrenaicus, Chondrostoma polyiepis wilikommii, Rutilus lemmingii, Tropidophoxinellus albumoides y Cobitis palúdica. De éstas cinco son interés comunitario: el Jarabugo, el barbo comiza, la boga, la pardilla y el calandino.

Anfibios y reptiles: Hay registrados en la zona 31 especies, de las cuales el galápago europeo, el galápago leproso y el lagarto verdinegro, están considerados de Ínteres comunitario. Presentes en cursos de agua, enclaves higroturbosos húmedos y lagunas, que son las áreas más sensibles por la escasez de recursos hÍdricos, se encuentran: Salamandra salamandra, Pleurodeles wait, Triturus boscai, Triturus marmoratus, Bufo calamita. Rana perezi, Hyla arbórea, Hyla meridionalis. Bufo bufo, Alytes cistemasii, Discoglossus galganoi y Pelobates cultripes. Entre los reptiles asociados a humedales, se encuentran Emys orbicularis, Meuremys leprosa, Natrix maura y Natrix natrix.

Aves: El área es rica en avifauna. Se han registrado 168 especies, entre los cuales hay 20 especies que motivaron su declaración como ZEPA. Las Rañas: se caracterizan por presentar una gran diferencia entre las comunidades invernantes y estivales. Destaca la presencia estacional de elementos desde árticos, como el chorlito dorado, hasta etiópicos, como el críalo, encontrándose además algunas especies esteparias, caso del Sisón, Alcaraván y Avutarda. El monte: la comunidad de invernantes en el monte maduro está constituida en gran parte por aves insectívoras que basan su dieta en insectos que prosperan entre la corteza, hojarasca, etc; y que son además estacionalmente frugívoras. Entre las especies nidificantes en la zona de la sierra con vegetación arbórea están la Cigüeña negra, el Buitre negro, el Aguila imperial, el Aguila calzada y el Aguila culebrera. La comunidad de paseriformes nidificantes en el monte maduro es sobre todo insectívora y mucho más diversas que en las rañas. Son muy significativas las observaciones efectuadas en el sector septentrional en los años 50, sobre la reproducción de Papamoscas cerrojillos, colirrojo real, en bosques maduros, de roble melojo, en condiciones relícticas de la distribución de estas especies en el Mediterráneo.

Mamíferos: Entre los grandes mamíferos fitófagos destacan el Ciervo y el Jabalí. Ambas especies son especialmente abundantes en las series del encinar y alcornocal. El corzo, está presente en los melojares de fondos de valle y supramediterráneos. Introducidos, aparecen el Gamo y el Muflón. Los Lagomorfos han sufrido diferente suerte. La liebre es abundante en pastizales y ecotonos, mientras el conejo, ausente en pastizales de la raña, mantiene una mínima población en el monte en cumbreras y "terreras". Los micromamíferos son abundantes en el monte. Toda esta situación de las especies - presa, da lugar a una comunidad de carnívoros donde predominan los consumidores de micromamíferos y especies de amplio espectro, caso del Zorro, Garduña y Gineta, en detrimento de las especies consumidoras de Lagomorfos, que se encuentran acantonadas en los escasos lugares donde aquellos están presentes, que es la situación actual del Gato montes, o bien sus poblaciones están muy mermadas y su presencia es mínima, como es el caso del Lince. La Nutria mantiene buenas poblaciones en los ríos.